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Si
tuviera que elegir ¿qué dejar con mi poesía? No lo
dudaría: mensajes, contenidos, ideas, y una vaga imagen de un
pequeño poeta que posee un nombre. Es entonces que llego a veces
a sacrificar otras cuestiones en un poema tales como rima, ritmo, e
incluso comparaciones muy elaboradas, que presumo sólo me
comprendería de utilizarlas otro poeta, o alguien que
esté en el tema. Pero eso no quiere decir que nunca utilice
estas cosas.
En cada poema que escribo,
no está como centro Javier R. Cinacchi; hay distintos centros.
El primer poema que recuerdo que haya escrito, por ejemplo, gira en
torno de la búsqueda de la felicidad, y el estilo que más
tenía en mente es el de García Lorca en el sentido de la
musicalidad, pero claro ¿se me puede pedir mucho en mi primer
poema? Éste está en “Poesías de la vida libro I”,
es el poema llamado “La búsqueda de la felicidad”, y ya en
éste le doy mucho valor a la expresión de una idea,
más que por ejemplo la expresión de un arte o estilo en
sí.
Hasta no hace muchos
años, y estoy escribiendo esto en el 2011; tomaba casi a una
poesía como un hijo pequeño que uno cuida, y claro no
podía desecharlas. Actualmente se van quedando algunas
literalmente borradas, estoy tomando a cada poesía como un
cuadro (y algunas no llegan a serlo), una representación de
algo. No obstante, han quedado unas cuantas sin publicar de las
primeras, aunque nunca me atreví a borrarlas, y realmente me
costaba mucho escribir cada una de ellas. Las musas me visitaban poco
en mis comienzos, o mejor dicho, me costaba verlas. Actualmente
me es fácil escribir poesías en mi estilo, pero las tomo
como un dibujo que podría llegar a ser un cuadro, si veo que la
base es mala desecho tal poema. Salvo algún caso puntual.
A veces creo que un poema
por más de no gustarme del todo a mí, puede llegar a
gustar mucho a otros, cuestión que me ha ocurrido -y no voy a
dar los nombres de tales poemas-, entonces por consideración al
lector quedan si no me desagradan del todo.
Creo que un poeta, debe
perfeccionarse en la selección. En todo momento se selecciona
entre una palabra u otras, entre una comparación u otras, entre
un tema y otros, etc.
El vocabulario que utilizo
en general, suele ser claro, me imagino a un lector común y
corriente sin ningún tipo de preparación universitaria. Y
considero no es entretenido leer algo que no se comprenda, busco
entonces se me comprenda.
En lo que será la
continuación del libro “101 poemas reproducidos en la vida”, me
tomo un poco más la libertad de colocar versos no tan claros,
pero este libro tendrá comentarios incluidos. No obstante, estoy
indeciso por ejemplo si a partir de éste hacerlos todos
así o no. Ocurre lo siguiente, considero que (en el
espíritu de la poética moderna), ninguna poesía
está totalmente terminada, y puede llegarse a interpretar de
distintas formas sumando en parte el lector su arte; o vivencias; si
comento cada poema, sospecho se pierde un poco esa libertad.
Un mismo tema, he
descubierto que puedo escribirlo de muchas formas distintas, es decir
podría escribir un libro que hable de algo, y cantidad de poemas
giren entorno a ese algo con algún tipo de relación; tal
es el caso de los libros “La esperanza en poesías”,
“poesías de un poeta cristiano” y “Poesías de amor por
Javier R. Cinacchi”, y pese a girar en torno de un tema decir cosas
distintas. Pero, por ejemplo, en poesías de amor, me guié
de cierta forma por una cronología del sentimiento en algunos
poemas que fui intercalando. Por ejemplo, uno de los primeros poemas es
“Deseando un beso”, mientras que uno de los últimos en general
ya están escritos desde una perspectiva de ya estando en pareja
durante años. No obstante en todos el tema central es el amor
(incluyendo el amor como sentimiento), y tal libro podría tener
millares más de poemas de amor, pero sinceramente no me gusta
hablar sólo de amor, creo al lector le gusta leer variedad.
Por otra parte, no realizo
un acomodamiento de poemas en una obra según conveniencia;
quedan en el orden en el cual los escribo.
En general incluyo rima
¿por qué? La verdad es que me gusta más con rima,
pero una rima suave y no rígida como aquellas que se usaban en
la época de Lope de Vega, Góngora, etc.
Por último hay unas
pequeñas perlitas que tal vez algunos algún día
las vayan encontrando: una continuación de los temas
poéticos, algunas poesías van mostrando la vida de Javier
e ideas; pero es tal vez difícil diferenciar aquellas que hablan
de mí, de aquellas que no hablan de mí, pero dejo pistas.
Esto es por que no voy a limitar con mi muy pequeña persona y
vida, y a su vez no quiero alejar totalmente la poesía de
mí por que es parte de mi vida y percepción.
Mi tema principal es la
vida "esas cosas que pasan en la vida", comencé a escribir
poesías de la vida de adolescente, ahora que tengo el doble de
edad voy dejando rastros de poesía de una vida y
percepción particular, además de otras percepciones o
como actualmente prefiero decirles “imágenes”, o “cuadros”.
La inspiración: La
inspiración es variada, puede haber desde una
representación de una escena concreta de la cual sería la
inspiración en sí tal escena; a una suma de inspiraciones
de forma semejante a un sueño consciente, despierto y
lógico. Algunas veces por ejemplo me digo: “voy a escribir una
poesía ahora”; y comienzo a hilvanar ideas tal vez observando a
mi alrededor, o imaginándome una escena, sumándole un
sentido; o bien me planteo un tema concreto, un título, y a
partir de este título escribo una poesía, o al contrario
el título viene al final del poema, en ese punto en el cual una
palabra puede cambiar todo el significado de una poesía. Y un
verso me da pie para otro verso de los que van formando el poema.
Por otra parte no
sólo me dedico a la poesía, escribo también otros
temas. En un momento sólo quería ser poeta (poema
“Poesía, la prefiero” del libro poesías de la vida libro
2), en la cual decía por ejemplo: “Quisiera poesías
escribir tantas, / que nadie pueda leerlas todas,”; luego me
choqué con una realidad: no se vive sólo de
poesía, y la gente en general lee poco. Entonces llegué a
la conclusión: mejor menos, una muestra. Algo así como
para saber el gusto de este jugo de frutas, no hace falta probar todas
las variedades o cada una de sus frutas. Igualmente me encanta la
poesía haciéndome tiempo para ella; hasta mi única
novela hasta ahora escrita, está llena de poesía.
Y, saliendo de lo
lírico está mi amplio trabajo de explicaciones, en
especial en informática, que lo menciono por tener su peso, creo
no es lo mismo un poeta escribiendo en el pasado en un papiro, y
hablando de la naturaleza; que uno escribiendo en una máquina de
escribir en plena revolución industrial; o uno actual que
escribe en una computadora rodeado e interactuando con
tecnología. Pero algunos poetas (e intento estar en este grupo),
realizan un pasar por alto en la mayoría de sus obras la
tecnología y cultura de su actualidad salvo pequeñas
alusiones, y relatan la poesía de la humanidad. Esa
poesía que si lees dentro de mil años continua siendo
bonita y entendible, sin tener que realizar un curso de historia o
cultura de la época. Con esto estoy diciendo que no soy de
vanguardia, ni clásico. Y repito a lo largo de mis
poesías me gusta de vez en cuando hacer excepciones, por ejemplo
el poema en mi hasta ahora último libro terminado llamado “Hoja
en blanco”, hay un claro estilo de vanguardia; y mi idea en tal libro
(101 poemas...), es que comenzaba con sonetos, más o menos
respetando el estilo soneto; pero más o menos de repente dejo de
hacer sonetos, y hasta un poema es sin forma (aunque con forma), el de
estilo vanguardia; pero al final termino con sonetos. Añado
así una poesía no escrita, una poesía escrita en
las formas representadas (otra perlita que te estoy contando en este
texto): hay periodos en que somos distintos, ¿se puede juzgar a
un poeta por un poema? ¿a todos los actos por un acto?
¿molesta romper alguna regla? Etc. Sí también me
gustan los temas filosóficos, y en muchos poemas hay
inclinaciones filosóficas, o que podrían dar pie a
realizar un ocio (filosofar). ¡Vistes todas las cosas que pueden
entrar en un poema! Por otra parte, como verás, hay distintas
formas de leer mis poemas.
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