| |
Filosofar con libertad
Debo confesar, de que no me atrevo a filosofar con total libertad,
en un medio de comunicación, o si lo hiciera, frente a un público
que no conozca. Por favor téngase en cuenta a que llamo filosofar.
Pero esto no quiere decir de que cuando, en un momento de ocio, me
pongo a filosofar, no lo haga con total libertad. Ahora ¿Porque no
filosofeo con libertad en un medio de comunicación, ni lo haría ante
un publico?
Por variados motivos, entre ellos:
- No sé quien me está “escuchando”, y no quiero dejar dudas que
juzgue, podrían ser interpretadas de forma distinta a lo que en
realidad digo. Entonces, paso por un tamiz lo que menciono, buscando
lo mejor que puedo, que no se me “mal interprete”, y no expresar
nada que juzgue éticamente dudoso, para no ocasionar dudas
innecesarias. |
|
- Ni tampoco trato temas “candentes”… y si lo llego a hacer, el tema
pasa como creo, diría un sicoanalista freudiano: Por una
“represión”, que crea una “sublimación”, para que la expresión final
no sea realmente inaceptable, y uno sufra por ello, aquello que no
está dispuesto a sufrir.
- Temas legales. La justicia y las leyes, son muy apreciadas por mí,
pero de cierta forma limitan, y además no conozco cada ley, pués no
soy abogado, ni tengo por corrector literario a uno, es más, tampoco
tengo corrector literario.
Opino, mi filosofar expreso debe ser de tal forma, que no me traiga
ningún tipo de problemas legales, por motivos de que no me interesa
afrontar tales inconvenientes. Entonces, no expreso la totalidad de
mi filosofar... ¿y si lo hago? Tal vez filosofee al respecto…

De esta forma voy limitando mi libertad al filosofar en un medio;
pese a todo esto, algo queda… y así opino es como muchos nos
expresamos, muchas o algunas veces, y tal vez según a cada cual, en
relación a quien o cuantos escuchan.
En ocasiones pensamos algo, pero solo se dice ese algo, luego de
pasar por distintos filtros. Me pregunto que tanto al final decimos
de verdaderas opiniones, en algunos casos. |